Terapia Asistida con Animales

  • El titular de los datos personales tiene la facultad de ejercer el derecho de acceso a los mismos en forma gratuita a intervalos no inferiores a seis meses, salvo que se acredite un interés legítimo al efecto conforme lo establecido en el artículo 14, inciso 3 de la Ley N° 25.326.

  • La DIRECCIÓN NACIONAL DE PROTECCIÓN DE DATOS PERSONALES, Órgano de Control de la Ley N° 25.326, tiene la atribución de atender las denuncias y reclamos que se interpongan con relación al incumplimiento de las normas sobre protección de datos personales.

  • LEY 25.326 - art 27 - inciso 3ro: El titular podrá, en cualquier momento, solicitar el retiro o bloqueo su nombre de los bancos de datos a los que se refiere el presente artículo.

  • DECRETO 1158/01 - ART. 27 - 3er. Párrafo. En toda comunicación con fines de publicidad que se realice por correo, teléfono, correo electrónico, Internet u otro medio a distancia a conocer, se deberá indicar, en forma expresa y destacada, la posibilidad del titular del dato de solicitar el retiro o bloqueo, total o parcial, de la base de datos. A pedido del interesado, se deberá informar el nombre del responsable o usuario del banco de datos que proveyó la información.

La terapia asistida con  animales es un tratamiento que tiene como finalidad mejorar la calidad de vida de pacientes con capacidades físicas reducidas o con problemas de orden psíquico, motor o social.

 

La sobreestimulación que genera la emoción del contacto con los animales durante una jornada de trabajo, permite obtener una recuperación notoria en un período menor a la que se logra desde enfoques terapéuticos tradicionales. No es una técnica de medicina alternativa, por el contrario, es un abordaje diferente a través de un método científico llevado a cabo por profesionales del área.

 

Los animales son utilizados como una herramienta canalizadora y catalizadora en el tratamiento. Para trabajar en zooterapia, ellos pasan por controles exhaustivos: son adiestrados, alimentados, desparasitados, cepillados y bañados, y poseen certificados de buena salud expedidos por el veterinario a cargo.

 

Sin duda, el trabajo al aire libre sumado al contacto con el mundo animal que los rodea, conecta a los pacientes con sus necesidades de expresarse, lo que mejora sus trastornos de humor, disminuye la agresión y la angustia y los acompaña generando un vínculo de cariño que  

contribuye a movilizar su estructura corporal al interactuar con el animal.

 

La zooterapia es una metodología psicoeducativa, en la cual interactúan animales y terapeutas especializados con el fin de tratar una enfermedad, sobre todo en niños. Sus usos apuntan a la rehabilitación psíquica (depresión, fobias, impulsos agresivos, relajación), física (secuelas de accidentes cerebrovasculares, plejías, paresias) y social (sociabilización).

 

Es muy interesante cómo la terapia con animales ha logrado un gran avance en el caso de los niños con autismo y trastornos del desarrollo. En algunos casos, a través de sesiones con perros entrenados, los chicos con estas características han logrado cambios impensados bajo otras 

circunstancias, como por ejemplo, tratar de alejar al animal de su rostro. Se ha comprobado que el perro, con su afecto y comportamiento, no sólo es capaz de despertar su interés sino también de lograr que el niño encuentre una manera de relacionarse con él. Así, los perros se han 

convertido en nexos fundamentales entre los pacientes y sus terapeutas.

 

La explicación científica del fenómeno de la zooterapia se encuentra en el sistema nervioso central y, específicamente, en el sistema límbico del cerebro, encargado de regular el componente emocional de nuestra conducta. El contacto con la naturaleza genera la liberación de unas sustancias llamadas endorfinas, las cuales estimulan sensaciones de tranquilidad que distienden y gratifican nuestros procesos mentales. Estos resultados son aparentemente mayores y más notorios en los niños, debido a que en ellos predomina el pensamiento afectivo por sobre la racionalización.

 

Por otro lado, para facilitar la recuperación de cualquier enfermedad, son de vital importancia las situaciones de alegría, tranquilidad y optimismo. Por todo esto, la terapia con animales produce un rápido efecto positivo en el tratamiento, así como también lleva a resultados sorprendentes en la evolución del paciente.