Elige un fondo para navegar por la revista

Zoo | Osos | Cachorros

LOs OsOs del ZOO

Leonel y Florencia, tales son sus nombres, llegaron al Zoo Luján cuando tenían dos meses de edad. Nacieron un 20 de julio de 2008 en el Zoológico de Batan situado en Mar del Plata. Cuando llegaron ya tenían el cuerpo totalmente cubierto de cortos pelos, recién habían abierto sus ojos y pesaban alrededor de tres kilos cada uno.

Debemos recordar que las crías de osos pardos nacen totalmente desnudas y ciegas, siendo el peso promedio 350 gramos. Su desarrollo es en extremo rápido y como se expresó anteriormente a los dos meses alcanzan los 3 kg de peso, a los seis meses rondan los 12 kg y al año pesan 25 kilogramos o más. Durante el primer año de vida ostentan los oseznos un collar de pelos blancos el que desaparecerá con la primera muda del pelaje.

Como con todos los cachorros del zoológico de Luján, de inmediato a su arribo se inició el programa para su amansamiento y conversión en animales domesticados, mediante la técnica de aprendizajepor estimulación temprana en las primeras etapas de su vida teniendo en cuenta que aún no habían completado su desarrollo neurológico, técnica que en las ciencias del estudio del comportamiento animal, se denomina de aprendizaje temprano en el período crítico o sensible del desarrollo.

Esta metodología tiene la característica que, lo aprendido en ese período crítico y sensible se fija en forma indeleble transformando la conducta innata del animal, o sea que las conductas normales instintivas son reemplazadas por otras diferentes a aquellas que caracterizan a la especie en forma total e irreversible.

Esta forma de aprendizaje o transformación de la conducta, también ha sido denominada bajo los términos “troquelado” o “impronta” o “imprinting” ya que lo que el ejemplar ha aprendido en una faz temprana de de su vida, va a regir su comportamiento hasta la muerte, y donde pautas como la agresividad, la conducta predatoria, el rechazo innato hacia individuos de otras especies –incluido el hombre- desaparecen en forma irreversible.

Esta metodología creemos se aplica por primera vez para el manejo de osos, pero los resultados obtenidos demuestran, al cabo de un año de su puesta en ensayo, su éxito en cuando a los cambios conductuales esperados.

Como en el manejo para el aprendizaje de grandes felinos, el método se ha desarrollado mediante una intensa interacción hombre-oseznos y cachorros de otras especies-oseznos.

La interrelación hombre-osezno, se materializó desde el momento inmediato a su arribo y aún continúa desarrollándose y seguirá en el futuro, mediante el contacto continuo y afectivo de los oseznos con personas, mediante el suministro de alimentos a mano, desde el biberón a los alimentos sólidos, el manoseo continuo y los juegos donde los ejemplares aprenden a regular la intensidad de la mordida, el abrazo, y tocar con las zarpas o garras sin dañar.

Hasta el primer año de vida su alojamiento fue una de las habitaciones de la residencia de los propietarios del zoológico, y donde permanecieron en continuo contacto con los cuidadores día y noche pero siempre bajo la supervisión de Ariel  Etchegaray su cuidador principal y entrenador de los oseznos, el lugar era también compartido con cachorros de perros, pichones y adultos de aves diversas, tortugas y hasta juguetes de peluche.

La interacción con otras especies de cachorros, tiene por finalidad el fijar pautas de conducta de tolerancia y convivencia con otros animales, los oseznos son puestos en contacto con cachorros de perros de su misma edad y actualmente se los puede observar en su recinto con sus cuidadores, otro personal del zoológico y dos perros de raza Cocker Spaniel, compartiendo espacios y tiempos de convivencia, juegos, alimentación y cariño con los mismos formando un animado grupo.

El resultado de esta experiencia ha determinado que se haya decidido incorporar dos nuevos oseznos a fin de incrementar el plantel de osos en el Zoo Luján.     

 

Los osos del zoo de lujan se crian con perrosel Director del Zoo jugando con Leoneljugando con un perro