Cuando hablamos de camellos, el tema que más preocupa a la mayoría de las personas es la joroba.
En forma invariable siempre se repiten las mismas preguntas, ¿Almacenan agua los camellos en la joroba? ¿Si no es así, que función tiene la joroba? ¿Donde almacenan entonces el agua los camellos cuando no disponen de ella? ¿Beben los camellos? ¿Y cuando lo hacen, que cantidad y en que tiempo?
En lugar de responder pregunta por pregunta, lo interesante es hablar algo sobre algunas características adaptativas que han adquirido los camellos a fin de sobrevivir en condiciones extremas de aridez en los desiertos y estepas de Asia y Africa.
Los camellos en proporción almacenan igual volumen de agua que cualquier otra especie animal, pero pueden estar sin beber agua durante siete o más días, en condiciones experimentales hasta 16 días. Pueden soportar estados de deshidratación extrema llegando a perder agua corporal hasta el 40 por ciento del peso del cuerpo, una pérdida que sería fatal para cualquier otro animal, por ejemplo en el hombre cuando la pérdida supera el 12 por 100, experimenta colapso y de continuar la pérdida muerte.
Los camellos cuando disponen de agua, pueden beber hasta algo más de cien litros, en menos de diez minutos, en otras especies de mamíferos un comportamiento similar provocará una descompensación con consecuencias fatales.
Y ahora la pregunta ¿almacenan los camellos el agua en la joroba?, se debe responder con un categórico no, la joroba esta constituida por tejido conjuntivo de sostén y grasa, de esta grasa el camello obtiene la energía cuando el alimento es escaso. El consumo de grasa, determina que la joroba disminuya en tamaño y se torna en un colgajo. Cuando obtiene comida y descanso la giba recupera rápidamente su anterior tamaño y firmeza.
El agua, ingerida en escasos minutos, lo que en otros animales resultaría en problemas osmóticos severos, es absorbida de forma muy lenta por estómago e intestinos, dejando tiempo para equilibrarse, e incorporarse al torrente sanguíneo.
Los eritrocitos (glóbulos rojos) en todos los camélidos son ovales, lo que permite seguir circulando sin dificultades cuando la sangre –al perder agua– aumenta su viscosidad. También los eritrocitos pueden incrementar su tamaño hasta un 240 por ciento del normas sin romperse, en otros animales sólo pueden incrementarse hasta un 150 por ciento.
Los riñones tienen la capacidad de concentrar considerablemente la orina a fin de reducir la perdida de agua. La orina se espesa como jarabe llegando a contener el doble de sal que el agua de mar. También el agua de las heces es absorbida a tal punto que pueden ser utilizados como combustible inmediatamente después de la defecación.
Eliminan menos agua por transpiración y evaporación que otros mamíferos de tamaño equivalente. Tienen la capacidad de tolerar variaciones de la temperatura interna del orden de los 7º C (de 36,5º C a 42º C). Durante el día, almacena calor, su cuerpo actúa como un contenedor de calor, permitiendo que su temperatura se eleve en vez de mantenerla baja mediante la transpiración, evitando así la pérdida de agua, en la noche debido al bajar la temperatura, el exceso de de temperatura corporal se disipa por conducción.
El Palú
Cuando los camellos están excitados, emiten una serie de sonidos en forma de gemidos, gorgoteos y bramidos. En los machos y sobre todo en relación con la conducta sexual, se puede observar la proyección fuera de la boca de una estructura semejante a una pelota o globo rojo. Se trata de la parte posterior del paladar blando que se hincha desde atrás y sale por uno y otro costado de la boca, estructura que se denomina palú.


